Medina Azahara castellanización del nombre árabe مدينة الزهراء Madīnat al-Zahrā' (‘la ciudad de Zahra’) es una ciudad palatina o áulica mandada edificar por Abderramán III (Abd al-Rahman III, al-Nasir) a unos 5 km en las afueras de Córdoba en dirección oeste.
Los principales motivos de su construcción son de índole político-ideológica: la dignidad de califa exige la fundación de una nueva ciudad, símbolo de su poder, a imitación de otros califatos orientales y sobre todo, para mostrar su superioridad sobre sus grandes enemigos, los fatimíes de Ifriqiya, la zona norte del continente africano. Además de oponentes políticos, lo eran también en lo religioso, ya que los fatimíes, chiíes, eran enemigos de los omeyas, mayoritariamente de la rama islámica suní.
Historia de su construcción
Las obras comenzaron en 936, a cargo del maestro alarife Maslama ben Abdallah. En el 945 se produce el traslado de la corte a esta ciudad, que en esos momentos cuenta con la mezquita Aljama (941), aunque la ceca o casa de la moneda no se traslada hasta 947-948. No obstante, las obras se prolongan hasta el reinado de Alhakén II, lo que explica las similitudes estilísticas entre esta ciudad y la ampliación de la mezquita de Córdoba llevadas a cabo por este hijo y sucesor de Al-Nasir.
Se ubica en las faldas de Sierra Morena, al pie de la montaña Yebel al-Arus ('Monte de la Desposada') y en contacto con el valle del Guadalquivir. La topografía en pendiente de este lugar explica su disposición en terrazas o niveles, el primero de los cuales corresponde a la zona residencial del califa, seguido por la zona oficial (casa de los visires, cuerpo de guardia, salón rico, dependencias administrativas, jardines...) para finalmente albergar a la ciudad propiamente dicha (viviendas, artesanos...) y la mezquita Aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por otra muralla específica para aislar el conjunto palatino.
Frente a la idea laberíntica y caótica característica del urbanismo musulmán, Medina Azahara presenta una planta rectangular de aproximadamente 1500 por 750 metros, con trazado ortogonal y una red de alcantarillas y abastecimiento de agua perfectamente planificada. Está considerada la mayor superficie urbana construida de una sola vez en el Mediterráneo.
Arquitectura de la Ciudad Palatina
Salón Rico o salón de Abderramán III
Actualmente solo se ha excavado un 13% de su superficie total, entre la que destaca el salón rico o salón de Abderramán III, utilizado para la recepción de embajadas importantes, así como para celebrar las fiestas anuales de ruptura del ayuno y de los sacrificios, que tuvieron lugar en Medina Azahara entre los años 971 a 976.
El Salón Rico fue mandado a construir entre los años 953 y 957 por Abderramán III , como así atestiguan las inscripciones epigráficas aparecidas en basas y pilastras en su interior; tiene planta basilical de tres naves longitudinales con otra transversal en su entrada que actúa de pórtico. Este salón está decorado con relieves de ataurique en mármol en sus zócalos, seguido por relieves de distintos motivos hasta la típica cubierta de artesonado de madera. Sus columnas alternan los fustes de mármol rosa y azul, rematados por cimacios y los típicos capiteles de avispero califales, desde los que arrancan los característicos arcos de herradura, en los que se da la alternancia de dovelas.; es aquí donde se formalizan las características del arco de herradura califal, dónde el alfiz aparece como envoltorio protector del propio arco. Sobre éstos se apoya el friso corrido en contacto con la techumbre de madera. Destaca de todo el conjunto una serie de tableros, cuyo tema único es el árbol de la vida.
Constituye la pieza maestra del conjunto arquitectónico que incluye el Jardín Alto. Ambos, el Salón y Jardín, forman parte de una misma concepción con fuerte simbolismo religioso y político, que tiene por objeto la magnificación del califa.
A oriente del Salón, y conectadas con el mismo, se construyeron un conjunto de habitaciones pavimentadas en mármol blanco, así como el llamado “patio de la pila”, que forma parte de las estancias previas a un baño de reducidas proporciones.
Casa de los Visires
a sala de cinco naves de la Casa de los Visires se abre hacia una ancha y elevada acera, desde la cual bajan unas escaleras hacia una gigantesca plaza cuadrada, hoy adaptada como jardín. Sobre la función de este edificio hay diferentes opiniones. Durante mucho tiempo fue llamado “la Casa del Ejército” pues las medidas de la sala y de la explanada parecen aludir a funciones representativas. Sin embargo hoy se supone que el edificio estaba a disposición del personal encargado de la administración.
Muralla y puerta norte
La medina estuvo cercada por una gruesa muralla, que constituye más un límite que un dispositivo militar estrictamente defensivo. Sólo ha sido excavado el tramo central de la muralla norte, construida con sillares de piedra caliza, como toda la ciudad, a soga y tizón. Al exterior se refuerza con torres rectangulares y en el interior presenta contrafuertes como refuerzo estructural, para contener el empuje de las tierras de la ladera.
En el centro de esta muralla norte se abre una puerta donde existía un camino que conectaba Medina Azahara con Córdoba. Este acceso norte al Alcázar presenta una disposición acodada, quebrada, que responde al tipo de “puertas en recodo” utilizadas frecuentemente en la arquitectura militar islámica. Lo que actualmente se observa corresponde a la restauración realizada durante los años 30 del siglo XX por Félix Hernández, ya que casi la totalidad de la estructura original quedó desaparecida debido a los expolios sufridos en los muros.
Mezquita Aljama
En la terraza inferior se sitúa la mezquita aljama. De planta rectangular, aparece orientada hacia el sureste y sus elementos básicos (patio, sala de oración y alminar) se organizan según el esquema característico del occidente islámico. La sala de oración es de planta basilical, con cinco naves separadas por arquerías de herradura. Al noroeste se levanta el alminar, de planta cuadrada al exterior pero octogonal al interior.
En el lateral oriental del Jardín Alto, un pasadizo cubierto (sabat) permitía al califa desplazarse hasta su interior, salvando el desnivel de la calle con un puente del que solo restan sus arranques; así penetraba en la mezquita a través de la doble quibla que daba a la maqsura, construida a base de barro cocido. El resto del suelo de la sala de oración estaba cubierto con esteras de esparto, algunos de cuyos restos aparecieron en la excavación.
El exterior de la mezquita presentaría muros lisos con contrafuertes coronados por almenas dentadas, centrándose su decoración en las puertas.
Se construyeron una serie de habitaciones frente a la fachada principal de la mezquita, que tanto por la distribución y emplazamiento, se pueden identificar como una casa de limosna (dar al-sadaka).
711 Tarik desembarca en Gibraltar. La ocupación de la peninsula de realiza en 5 años.
722 Victoria de las fuerzas cristianas en Covadonga. Comienzo de la Reconquista
756 Abderrahmán I, príncipe omeya, instaura el Emirato independiente de Al Andalus
784 Comienzo de la construcción de la Mezquita de Córdoba
929 Abderrahmán III se autoproclama califa y añade así la independencia religiosa a la política de Al Andalus
936 Comienzo de la construcción de Medina Azahara (Córdoba)
1031 Disolución del Califato de Córdoba en pequeños reinos independientes, los taifas, que había hasta 26
1085 Reconquista de Toledo por el rey Alfonso VI, lo que provocaría la invasión de almorávides y almohades
1184 Comienzo de la construcción de la Mezquita de Sevilla
1212 Victoria de una coalición de fuerzas cristianas sobre los almohades en la batalla de Naves de Tolosa
1236 Reconquista de Córdoba
1237 Comienzo de la construcción de la Alhambra de Granada
1314 Comienzo de la construcción del Generalife, en la colina de la Alhambra
1492 Reconquista de Granada por los Reyes Católicos
En el año 711, los musulmanes invadieron España aprovechando las luchas internas en el reino visigodo. El ejército árabe, al mando de Tarik, venció a los seguidores del rey visigodo Rodrigo en la batalla de Guadalete y se apoderó del reino. Su nueva capital fue instalada en la ciudad de Córdoba.
La dominación de los musulmanes en este territorio se prolongó durante 8 siglos. Durante este período se desarrollaron largas luchas entre cristianos y musulmanes, aunque gran cantidad de españoles adoptaron las creencias y costumbres de los invasores.
La llegada de los musulmanes a Europa logró reinstalar en el continente parte de la cultura, en decadencia a partir de las invasiones germánicas:
o Los árabes introdujeron nuevas técnicas de regadío y especies cultivadas, como el arroz y la caña de azúcar. Desarrollaron también los cultivos de algodón y lino.
o La artesanía brindó artículos de gran calidad, como las armas, cueros repujados, orfebrería y cerámica.
o En las grandes ciudades, además del gran desarrollo económico, se produjeron importantes tareas filosóficas, literarias, médicas y científicas.
o Dentro de la arquitectura se destacan la Mezquita de Córdoba, el palacio de la Alhambra en Granada y la torre de la Giralda en Sevilla.
Ocho siglos de dominación
Patio de los Leones, Alhambra de Granada
Durante los ocho siglos de dominación musulmana en España, se sucedieron los siguiente eventos fundamentales:
o 732: Los musulmanes intentaron extenderse sobre territorio francés, siendo detenidos en la batalla de Poitiers por el ejército comandado por Carlos Martel.
o 718: Un grupo de cristianos del norte de España venció a los musulmanes en la batalla de Covadonga, iniciándose así el intento de reconquista del territorio perdido.
o 750: El único sobreviviente de esa dinastía omeya se traslada a España y allí establece un emirato independiente, dándole el nombre de Al Andalus.
o 929: Al Andalus se proclamó independiente del califato de Bagdad.
o Siglo XI: El califato de Al Andalus se fragmentó en varios pequeños reinos denominados Taifas. La llegada de los almohades, africanos musulmanes, permite la reunificación del territorio. Mientras tanto, el norte español se encontraba ocupado por los reinos cristianos de Castilla, Asturias, León y Aragón, que poco a poco afianzaron sus posiciones.
o 1492: Los Reyes Católicos consiguen expulsar definitivamente a los musulmanes del territorio español.
Salón de los Embajadores, Alcazar de Sevilla
Los califatos
La organización política del imperio estaba encabezada por el califa, quien cumplía funciones religiosas, ya que también era el imán o jefe religioso. El gran visir se desempeñaba como primer ministro. Su función primordial era mantener las relaciones entre la capital y las distintas provincias.
Mezquita de Agadéz
Cada una de estas provincias presentaba la siguiente estructura de gobierno:
o Emir: Principal funcionario político que también se ocupaba de dirigir el ejército y el culto.
o Amil: Recaudador de impuestos.
o Cadí: Administrador de justicia.
o Surta: Cuerpo de policía.
o Almotacén: Inspector de mercados y talleres.
Durante el siglo X, en algunos emiratos los cargos de emir y amil eran desempeñados por una misma persona. En estos casos generalmente no se realizaba el envío de impuestos a la capital, por ello se creó el cargo de diwan al barid o encargado de correo e informante del califa.
La población
La actividad económica principal del imperio islámico fue el comercio internacional. El control de las zonas a través de los cuales pasaban las principales rutas comerciales terrestres y marítimas que unían oriente y occidente les permitió practicar el intercambio de gran variedad de productos de consumo masivo y de lujo.
Las ciudades pasaron a ser importantes centros religiosos y mercantiles que se desarrollaron a partir de asentamientos militares o puestos de caravanas. Las instalaciones principales de las mismas fueron la mezquita y el zoco o mercado. En este último se intercambiaban productos importados y también artesanales como objetos de cristal y vidrio, azulejos, jabones, tinturas, tejidos y papel. Los precios, pesos y medidas eran controladas por el almotacén.
El pueblo árabe no realizó grandes aportes al desarrollo agrícola. Estas tareas se realizaron a partir de la incorporación de técnicas de riego artificial. Los principales cultivos fueron el trigo, la cebada, el arroz, la caña de azúcar y los frutales. La ganadería se ocupaba casi exclusivamente de especies destinadas al transporte.
Intercambio entre Oriente y Occidente
Debido a la extensión de sus dominios, el gran aporte de los musulmanes fue el intercambio que lograron entre las culturas occidentales y orientales. Así es que adoptaron e implantaron en distintas áreas conocimientos y técnicas adquiridos en otras:
o De Egipto, el riego y la agricultura intensiva.
o De Persia, la elaboración de cerámica.
o De Damasco, la confección de tejidos y tapices.
o De Toledo, el trabajo sobre metales.
Acta de capitulación de Abu-Abdallah
Por otro lado, los árabes también realizaron por sí mismos distintos aportes culturales en diferentes áreas:
o Lengua: La lengua árabe nunca fue abandonada, sino que fue el vínculo utilizado entre los distintos pueblos. Muchos vocablos pertenecientes a variadas lenguas tienen su origen en este idioma.
o Literatura: Los árabes desarrollaron especialmente la poesía, que luego ejercería una gran influencia en la poesía trovadora de occidente. También desarrollaron importantes obras literarias, como los cuentos de Las mil y una noches, recopiladas en el siglo VIII.
o Arte: Dentro de esta rama se destacan las obras de arquitectura que presentaban una lujosa decoración interior y exterior. Entre estas construcciones se destacan las mezquitas. Ante la prohibición del Corán respecto a la representación de imágenes humanas y de animales en edificios religiosos, las pinturas y mosaicos presentaban interesantes motivos geométricos y florales denominados arabescos.
o Filosofía: Los árabes fueron grandes lectores de la filosofía griega. Las obras fueron traducidas y a partir de ellas se desarrollaron nuevos conocimientos.
o Ciencias: Los aportes científicos de este pueblo fue muy importante en diversas áreas, como la matemática, la astronomía, la medicina y la alquimia, precursora de la química actual.
Las ciencias
Astrolabio fabricado en Toledo (siglo XI)
Uno de los mayores aportes a las ciencias fue el desarrollo de la matemática. Los occidentales tomaron de los árabes su sistema de numeración y las nociones de cifra y cero. Ellos fueron los creadores de los logaritmos. También estudiaron y desarrollaron el álgebra, obteniendo fórmulas que les permitían realizar complejos cálculos de superficies, volúmenes y trigonometría.
El principal interés de la alquimia fue transformar distintas sustancias en oro. La búsqueda del agente especial o elixir que permitiera este cometido, dio lugar a la experimentación en la combinación de diferentes sustancias, constituyendo la base para el desarrollo posterior de la química moderna.
La astronomía árabe amplió los catálogos de astros realizados por los griegos, perfeccionaron las mediciones angulares utilizando el astrolabio y mejoraron las nociones relacionadas a la navegación.
La medicina, basada en los conocimientos de Hipócrates y Galeno, fueron ampliados y corregidos gracias a la experiencia acumulada en los diversos hospitales que se instalaban en distintas ciudades, donde llegaron a realizarse importantes intervenciones quirúrgicas.
Por arte islámico se conoce el estilo artístico desarrollado en la cultura generada por la religión islámica.
El arte islámico tiene una cierta unidad estilística, debido al desplazamiento de los artistas, comerciantes, mecenas y obreros.
El empleo de una escritura común en todo el mundo islámico y el desarrollo de la caligrafía refuerzan esta idea de unidad. Concedieron gran importancia a la geometría y a la decoración.
En arquitectura, crearon edificios con funciones específicas tales como mezquitas y madrasas, siguiendo el mismo patrón básico, aunque con diferentes formas.
Prácticamente no hay arte de la escultura pero las realizaciones de objetos de metal, marfil o de cerámica, alcanzan con frecuencia una alta perfección técnica. Existe también una pintura y una iluminación en los libros sagrados y profanos.
Para designarlo también se aplica incorrectamente el término arte árabe. Este error procede de una inexacta utilización de su significado puesto que de las dos acepciones del término árabe, una es étnica, y por lo tanto aplicable a los naturales de Arabia, mientras que la otra es lingüística, estando en relación con aquellos que hablan la lengua árabe.
La invasión de la Península Ibérica en el año 711 por los árabes cambió la inercia histórica de la sociedad goda en las tierras ibéricas, que discurría en consonancia con el Occidente europeo tras la caída del Imperio Romano. Al-Andalus, que así pasó a denominarse la España musulmana, mantuvo desde esa fecha hasta 1492, año en que se conquista el Reino de Granada a la dinastía nazarí, unas condiciones culturales peculiares que le diferenciaron del Islam oriental y del contexto europeo. Pero, al mismo tiempo, esta singularidad geográfica y cultural constituyó uno de los factores que repercutieron decisivamente en el despertar de Europa, tras los siglos de desunión y letargo que siguieron a la caída del Imperio Romano de Occidente y las invasiones bárbaras.
La muerte del rey Rodrigo y la desaparición del reino visigodo de Toledo no supuso la extinción de las comunidades cristianas y judaíca. Unos huyeron al norte, donde formaron un reducto de oposición al nuevo poder instituido en Córdoba y, con el tiempo, constituirían el germen de la posteriormente llamada Reconquista.
Otros, los cristianos que permanecieron en territorio musulmán, pasaron a ser conocidos con el apelativo de mozárabes. Tanto esta minoría como la judía gozaron de la protección estatal, conformando comunidades numerosas en grandes ciudades como Mérida, Toledo, Valencia, Córdoba, Sevilla, Granada, Almería, Málaga, etc. Las circunstancias cambiantes a lo largo de los más de ocho siglos de Islam español hace que el proceso artístico desarrollado durante estas centurias se sistematice siguiendo los períodos históricos. De forma que se ha convertido en habitual la división en:
1. Arte emiral y califal
Desde el punto de vista artístico, el emirato andalusí emplea un estilo que no difiere en demasía del resto del Califato Omeya.
La destrucción de la unidad política llevó a la abolición del califato cordobés en 1031 y a la creación de un mosaico de reinos independientes que fueron denominados taifas (de tawaifs, partidos, facciones)
Los mudéjares, súbditos musulmanes de los reyes cristianos
Siglos XII-XV.
Un estilo muy compleja, eminentemente hispana
Alcanza una gran extensión geográfica, incluso por América y Europa (arte colonial hispanoamericano)
Es perceptible hasta en el estilo de Gaudíentre el siglo XII y el siglo XVI
Alcázar de Sevilla, Puerta del Sol de Toledo, San Tirso de Sahagún de León, Sinagoga Santa María la Blanca de Toledo
La primera dinastía que se instaló a España ( o Al-Andalus ) fue la de los Omeyas de España. Como su nombre indica, este linaje desciende del de los grandes Omeyas de Siria.
La dinastía Omeya en España fue sustituida después de su caída por diversos reinos independientes, los Reyes de Taifas (1031 - 1091), pero la producción artística en este período no difiere fundamentalmente tras este cambio político.
Al final del siglo XI, dos tribus bereberes tomaron sucesivamente el poder en el Magreb y en España, entonces en plena Reconquista: los almorávides y los almohades del norte de África, que aportaron su influencia magrebí al arte.
Sin embargo, los reyes cristianos fueron reconquistando la España islámica, que quedó reducida a la ciudad de Granada en el siglo XIV con la dinastía Nazarí, que consiguió mantenerse hasta el año 1492.
El Al-Andalus fue un lugar de gran cultura en la época medieval. Además de importantes universidades como la de Averroes, que permitió la difusión de la filosofía y la ciencia desconocida para el mundo occidental, este territorio fue también un lugar en el que floreció el arte.
Los arcos polilobulados, muy habituales y que son típicos de toda la época islámica.
La forma del mihrab, como una pequeña habitación, es también un rasgo bastante característico de España.
La arquitectura adopta muchas formas diferentes en el mundo islámico, a menudo en relación con la religión musulmana: la mezquita es una de ellas, pero la madrasa y los lugares de retiro son también edificios típicos de los países del Islam adaptados a la práctica del culto.
Los tipos de edificios varían mucho según los períodos y las regiones. Antes del siglo XIII, en la cuna del mundo árabe, es decir, en Egipto, en Siria, en Iraq y en Turquía, casi todas las mezquitas siguen el llamado plano árabe, con un gran patio y una sala de oración hipóstila, pero que varían enormemente en su decoración e incluso en sus formas.
En España, hay más bien un gusto por una arquitectura coloreada con el uso de arcos variados ( de herradura, polilobulados, etc ).[
Son conocidas en Europa como artes menores las artes decorativas.
Sin embargo, en las tierras del Islam, como en muchas culturas de fuera de Europa o antiguas, estas artes se han utilizado ampliamente con fines más artísticos que utilitarios y han alcanzado tal punto de perfección que no se pueden clasificar como artesanía. Por lo tanto, si los artistas islámicos no se interesaron en la escultura por razones principalmente religiosas, nos dejaron pruebas de un ingenio y una maestría notable en las artes del metal, la cerámica, el cristal, y el cristal de roca; y también en piedras duras como la calcedonia, el tallado en madera, la marquetería y el marfil.
Cuando se menciona el término arte islámico, a menudo se piensa en un arte sin imágenes compuesto enteramente de motivos geométricos y arabescos. Sin embargo, hay muchas representaciones de figuras en las artes del Islam, particularmente en todo aquello que no está comprendido dentro del ámbito de la religión.
Sin embargo, todo el arte islámico no es religioso, y los artistas también utilizaron otras fuentes, entre ellas la literatura. La literatura persa es también una fuente importante de inspiración para muchos motivos que se encuentran tanto en el arte del libro como en los objetos (cerámicas, tapices, etc ).
Los motivos decorativos son muy numerosos en este arte y muy variados, desde los motivos geométricos hasta los arabescos. La caligrafía en las tierras del Islam está considerada como un arte, incluso sagrado, habida cuenta de que las suras del Corán se consideran como palabras divinas y que las representaciones de los seres vivos están excluidas de los libros y lugares religiosos, la caligrafía merece una atención especial, no solo en el ámbito religioso, sino también en las obras profanas.[